Mi duelo en Confinamiento
- Marga Luckert

- 14 may 2020
- 5 Min. de lectura
Habían pasado dos días sin saber absolutamente nada de él y comenzaba a inquietarme un poco; sin embargo, ateniéndome a los planes que juntos nos habíamos trazado antes de mi partida hacía España, donde debía esperar su llegada días más tarde, me daba a mí misma razones lógicas para su silencio, no sin que por ello, dejara de hacer algunas llamadas para tratar de ubicarlo de manera infructuosa. Fue la tercera noche, cuando un repicar de teléfono me despertó y escuche la voz de una amiga muy querida que me daba la terrible noticia de que mi esposo había muerto.
¿Deseas ampliar la información?
Suscríbete a olasdesalud.com para seguir leyendo esta entrada exclusiva.



