¿Comó se Defiende Nuestro Cuerpo?

Nuestro cuerpo tiene toda la capacidad y posibilidad de defenderse de los factores que pueden enfermarlo. Tenemos varios sistemas que bajo el control del sistema nervioso; quién garantiza la comunicación de todos los sistemas corporales; actúan y producen las acciones o elementos que nos van a llevar a superar cualquier enfermedad.

 

Se trata del Sistema inmune y el sistema circulatorio, los cuales bajo el estímulo de activación o inhibición del sistema nervioso, nos llevan a superar solucionando la situación y no enfermarnos, o por el contrario, enfermarnos.

 

 El sistema circulatorio nos defiende porque nos permite que todas las células y funciones del sistema inmune puedan llegar a todos los órganos y tejidos del cuerpo, controlando la llegada de esos elementos o sustancias a través de la vasoconstricción y vasodilatación de los vasos de la circulación. Además que permite la llegada de la hidratación para mantener la función requerida y garantizar a los tejidos la respuesta que necesiten para superar la situación. Por ejemplo, la producción de moco, vómito o diarrea para eliminar cuerpos extraños.

 

 Mientras que el sistema inmune nos ayuda porque actúa como una gran fábrica digital, con elementos de:

1-Identificación y acción, según el tipo de atacante, hacia la fabricación de los elementos de defensa necesarios.  

2- Liberación de sustancias de ataque (anticuerpos) para neutralizar o destruir el enemigo.

3- Activación de células capaces de captar y destruir el agresor.

4- O bien permanecer tranquilo ante una alarma que no era de un agresor.

 

 

De esta forma nos mantenemos en salud o enfermedad para lo cual debemos mantener nuestro sistema nervioso, inmune y circulatorio en las mejores condiciones y capacidad de respuesta.

 

Una de las primeras reacciones de nuestro cuerpo, mientras estos sistemas actúan en la defensa de la salud, es el síndrome que se llamado “Síndrome de Enfermedad”.

 

Cuando decimos me siento mal, es un malestar generalizado acompañado o nó de calor, dolor generalizado o localizado de poca intensidad, deseos de acostarse y no hacer nada. Son las primeras palabras del lenguaje del cuerpo. ¿qué sucede? Hubo un sistema de alarma que se activo y el sistema inmune debe identificar que sucede, identificar el problema y actuar según el tipo de alarma despertada.

Así comenzaran a desencadenarse respuestas particulares y específicas para tratar de superar la situación.

 

¿Cuál debe ser nuestra respuesta?  

Primeramente escuchar que algo anda mal, permanecer en reposo, hidratarse, mantener una alimentación ligera, frutas, líquidos, etc. y esperar. Entendiendo que es la respuesta de defensa y actividad de nuestro organismo.  Generalmente “si estamos sanos” se logrará superar la situación con la respuesta de nuestros sistemas nervioso, circulatorio e inmune.

Si no lo estamos, la agresión es muy  intensa o el atacante muy virulento puede ser que desarrollemos la enfermedad. Y entonces lo mejor será consultar al médico.

 

¿Qué podemos hacer para que siempre nuestro cuerpo logre superar las situaciones que nos agreden y no enfermar?  

Lo más importante es hacer atención a lo que hago, cómo, cuándo y por qué lo hago y escuchar el lenguaje del cuerpo: alimentación, ejercicio, comunicación, descanso, placer, trabajo que me plazca y buscar la felicidad.

 

Dra. Ana Luckert

Médico Internista

www.olasdesalud.com